Laura Carlsen, directora del Programa de las Américas en México considera que si hoy se vive un acercamiento entre el depuesto presidente de Honduras Manuel Zelaya y el golpista Roberto Micheletti, es debido a que Estados Unidos ha comenzado a presionar. La población hondureña por su parte no ha cesado de salir a las calles para protestar y el Ejército al mando de los golpistas tampoco ha escatimado recursos para la represión.
Este escenario complicó el desarrollo de las elecciones que Roberto Micheletti buscaba para legitimar un régimen que se instaló y mantiene por la vía de las armas.










