La minería a cielo abierto implica la destrucción del medio ambiente y la ruptura del tejido social. Para extraer medio gramo de oro se necesita dinamitar en promedio una tonelada de tierra, además de bañarla con cianuro, un químico altamente tóxico que después se acumula en los mantos freáticos de la región. El gobierno federal promueve la instalación de este tipo de minas prometiendo empleos, los cuales serán pocos y durarán en promedio 15 años.
Por ello, opositores a la minería a cielo abierto en todo el mundo han declarado al 22 de julio como Día Mundial contra la Minería a Cielo Abierto. En México, uno de los casos más notables de resistencia frente a estos megaproyectos es el de el Frente Amplio Opositor a la Minera San Xavier (FAO) en San Luis Potosí. Juan Carlos Ruiz Guadalajara, historiador e integrante del FAO, nos habla sobre esta conmemoración y la lucha que emprenden.










