El cultivo de palma africana llegó a México, auspiciado por grandes compañías agroindustriales como Unilever, Procter & Gamble, Henkel, Cognis y Cargill.
Con la promesa de desarrollo y empleo, el gobierno del estado de Chiapas promueve su siembra masiva, que ha demostrado alrededor del mundo, traer màs desgracias que beneficios.
La palma africana comienza a dar ganancias a los 7 años de plantada, y a los 25 deja de producir. Entonces sólo queda un terreno empobrecido y los campesinos estarán nuevamente sin sustento. Los beneficiados son los grandes empresarios.
El investigador Gustavo Castro Soto, de la asociación Otros Mundos, nos habla de los efectos del cultivo de palma en México.
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