El fuero militar militar es una garantía para la impunidad. Las violaciones a los derechos humanos cometidas por soldados van en aumento y aunque son cometidas en contra de civiles, es la Procuraduría de Justicia Militar quien atrae los casos sin que se castigue a los responsables.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha atraído el caso de las violaciones sexuales contra Inés Fernández y Valentina Rosendo; así como el de los campesinos ecologistas Rodofo Montiel y Teodoro Cabrera, quienes fueron torturados y encarcelados por defender los bosques guerrerenses.





